
Entre-telas. Un breve análisis del proceso de cambio de vestimenta del indio aridoamericano en el Nuevo Reino de León
Por Beatrice Akasha Díaz Delgado
A lo largo del tiempo, el ser humano ha usado la vestimenta con múltiples fines de subsistencia como la protección ante los fenómenos naturales, a modo de identidad de una cultura o civilización o incluso de represión. En la época novohispana se encuentra una transición en los modos de vestir gracias al choque cultural que se vivió a partir de las primeras expediciones españolas que permitieron el intercambio de textiles y prendas que los nativos terminaron por asimilar más adelante. Este trabajo tiene por objetivo analizar los cambios en la vestimenta de los indios del Nuevo Reino de León mediante la adaptación en el obraje y la imposición de dichas prendas.
Inicios de una nueva moda en América
Giorgio Riello describe que la historia de la moda es un proceso en el cual se pueden explorar los comportamientos y las acciones cotidianas, [1] convirtiendo entonces a esta historia en particular en una historia de los “modos”; en este sentido las producciones del vestuario chocan con factores políticos, geográficos o culturales. En América sucedió que este fenómeno de modos de vestir estuvo marcado desde los primeros contactos de ambos mundos, “los castellanos les ofrecieron algunos de los regalos que en esa clase de expedición llevaban consigo: cuentas de cristal verde, seda, ropa de lana…”.[2] De este modo surge un quiebre en un largo proceso cultural que desemboca en una nueva forma de vestir en el territorio. Este proceso coyuntural ayuda a identificar el corte y comienzo de las significaciones en la que las y los habitantes de la Nueva España se desenvolvían en un plano cultural intervenido por dos partes del mundo totalmente diferentes.
Imagen 1. Obra anónima. En Bernardino de Sahagún, Historia general de las cosas de la Nueva España (códice Florentino), libro XII, siglo XVI. Biblioteca laurenciana, Italia. Rescatado de Relatos e historias de México. URL: https://relatosehistorias.mx/nuestras-historias/el-enigma-del-encuentro-cortes-moctezuma
Estas significaciones emergen desde un plano cotidiano. Escuchar el evangelio en el atrio afuera del templo, trabajar bajo el sol, acudir a festividades religiosas o simplemente pasear, son cotidianidades en las que se dictaban normas de vestimenta las cuales se transmitían incluso entre las castas. La moda, entonces, funciona como un virus que contagia a personas, incluso cultural, geográfica y socialmente distantes.[3] Dicho esto, se encuentra que al momento de continuar con las excursiones, los personajes expedicionistas llevaron consigo formas de vestir que más tarde impondrían mediante el trabajo a los nativos de las nuevas regiones descubiertas y que terminaron por asimilar.
El encuentro con la nación Chichimeca
Desde las primeras incursiones tierra arriba en los territorios de la Nueva España, se encontraron impresiones que pasarían a la historia gracias a escritos que dejaron plasmada una visualización literaria de los territorios descubiertos. En estas se detallan descripciones de la tierra de los grupos indígenas a la que se le asignó el nombre provincia “de los Chichimecas”, término derivado del sobrenombre asignado a los indios nómadas y paganos de la época.[4] En la manera de vestir, se suele aplicar una tendencia actual de mencionar la falta de prendas que cubriesen sus cuerpos. Phillip Powell lo menciona a modo que los chichimecas tenían una cultura extremadamente primitiva y andaban desnudos[5]; Pilar Gonzalbo rescata una cita a colación de las costumbres aridoamericanas en la que induce que la desnudez y la barbarie de los grupos chichimecas van unidos.[6]
A pesar de esto, se han podido destacar huellas sobre las prendas que los naturales fabricaban en base a los materiales que se encontraban en su entorno. En algunos escritos del capitán Alonso de León se encuentran descripciones que detallan la utilización de objetos naturales para su protección, “andan los varones desnudos, en carnes; y tal vez se ponen unas suelas en los pies, atadas con unas correas que llaman cacles, para defensa de las espinas”.[7] Además, se hace la observación de que a pesar de la utilización de materiales para la construcción de objetos que los proteja de las adversidades de la naturaleza, algunas otras prendas servían de ornamentación. Se describen en el texto algunos adornos en las prendas femeninas como colgantes de cuentas o frisoles, frutillas duras, caracoles o dientes de animales “que hacen un ruido al andar, que tienen por muy gran gala.” [8]
Imagen 2. Representación de cómo pudo haber sido parte de la vestimenta del indio aridoamericano. Rescatado del Museo del Palacio de Gobierno, Monterrey, Nuevo León. Autoría propia.
El indio y el obraje
Con la llegada de los españoles fueron introducidas costumbres de las culturas del centro de México gracias a los tlaxcaltecas que venían junto con ellos para ayudar a apoderarse del territorio. De aquí surgen factores importantes para la modificación de sus vestimentas identitarias y la adopción de nuevas a través de actividades como el trabajo en el campo de donde se puede destacar la imposición de nuevas vestimentas gracias a los trabajos en las haciendas. En estos lugares se encontraban, entre otras cosas, el obraje: “en todos los obrajes había siempre cierto número de esclavos negros o mulatos y esclavos chichimecos”.[9] Estos esclavos que convivían diariamente entre sí, entraron en contacto con una nueva forma de vida mediante la visualización y repetición de actividades que terminaron por internarse en su ser. En dos documentos encontrados en el Archivo Histórico de Monterrey se encuentran ejemplos de dicha imposición a través del trabajo.
Imagen 3. Transcripción: … que hoy tiene y seiscientas @ [arrobas] de lana muerta y se obliga el d[ic]ho capitan a sustentar toda la g[en]te a su costa como hoy lo hace y a que si le faltaren muchachos para los tornos dárselos y buscarselos y traerse los que se huyeren…
Archivo Municipal de Monterrey (AMM). Ciudad Metropolitana de Monterrey (segunda época). Protocolos. 21 de abril de 1635.
El primero de ellos, de 1635, otorga un arrendamiento al vecino Juan de Guzmán quien aparte de recibir el obraje, estuvo obligado a “sustentar toda la gente a su costa”[10] además de especificar de que “si le faltaren muchachos para los tornos, dárselos y buscárselos y traerle los que se huyeren.”[11] En este escrito se observa la imposición mencionada a través de la sustentación y el trabajo forzado.
Más adelante se observa en el segundo archivo en el que Juan de Zúñiga Almaráz pidió licencia para mover el obraje que manejaba en la villa de Cadereyta hacia su domicilio, donde expuso que “los dichos indios que trabajan en el dicho obraje me hurtan mucha ropa de la que tejen y la venden a los vecinos.”[12] Es en este punto en donde se refleja una asimilación establecida del trabajo en el obraje. Mediante el robo, se abre el planteamiento de que esta acción surge gracias a una revalorización de los productos hechos por sí mismos al dar cuenta de lo que podrían obtener a cambio.
Imagen 4. Transcripción: … Los d[ic]hos yndios que travaxan en el d[ic]ho obraxe m[sic] hurtan musha Ropa de la que texen y la benden a [sic] vecinos…
Archivo Municipal de Monterrey (AMM). Ciudad Metropolitana de Monterrey (segunda época). Ramo civil. 17 de octubre de 1642.
Estos sucesos pueden ser interpretados como una transformación en la performance. Para Richard Schechner la performance engloba las actividades humanas que tienen la cualidad de conducta restaurada o practicada dos veces.[13] Si es el proceso de repetición lo que marca a la performance, se observa que en el Nuevo Reino de León surge una adaptación a las nuevas normas establecidas por los colonos mediante el trabajo forzado frecuente y la adopción de nuevas prendas de vestir en los indios. De aquí surge la transformance o las performances que transforman. Esto sugiere un cambio de estatus mediante los ritos del performance, una transformación liminar que efectúa cambios de una realidad a otra.[14]
Conclusión
Poco se ahonda en el contexto de la vida cotidiana en el Nuevo Reino de León que tiende a ocultar aspectos de las y los pobladores en el territorio. Se comprende que la moda es un fenómeno a través del cual se puede observar y comprender la vida de las personas que vivieron en el pasado.[15] Por lo tanto, el estudio de los procesos formativos en la vida del indio aridoamericano abre la puerta a nuevas indagaciones que podrían servir de pistas para la conformación de una cultura estudiada desde otras perspectivas. Es por esto por lo que mediante esos modos de vestir explorados se pueden divisar más allá que solo prendas, como la habilidad en la utilización de recursos naturales para la protección del cuerpo o la transición con la fórmula trabajo-vestido. Entonces, se puede concluir que el sentido de asimilación por trabajo forzado (en obrajes, minas, agricultura) dejó implantadas las nuevas normas que moldearon a un nuevo habitante dentro de la región que dejó un nuevo modo de vestir.
Estos modos de vestir tan cambiantes se pueden encontrar principalmente en los archivos históricos de la región. El Archivo Histórico del Municipio de Monterrey (https://www.monterrey.gob.mx/ArchivoHistorico/) proporciona actas de defunción, robos y protocolos que describían algunas prendas o redactaban alguna imposición de las mismas. Asimismo, tanto el Archivo General del Estado de Nuevo León cómo el Archivo del Poder Judicial del Estado de Nuevo León (https://www.pjenl.gob.mx/ArchivoJudicial/Unidad-Investigacion-Difusion-Historica/), se pueden encontrar detalles acerca de la cultura y vida cotidiana en el Nuevo Reino de León y su cruce con las vestimentas que forjaron una nueva identidad en el territorio. Por último, se invita al lector o lectora a visitar los museos de la ciudad ya que estos cuentan con representaciones importantes para la construcción de la vestimenta virreinal; los cuadros de castas, sírvase de ejemplo, proporcionan una amplia gama sobre las huellas de la moda que permeó en la sociedad novohispana, así como los museos que intentan rescatar aquellas huellas áridas.
Referencias
De archivo
Archivo Municipal de Monterrey (AMM). Ciudad Metropolitana de Monterrey (segunda época). Protocolos. 21 de abril de 1635.
Archivo Municipal de Monterrey (AMM). Ciudad Metropolitana de Monterrey (segunda época). Ramo civil. 17 de octubre de 1642.
Bibliográficas
Alonso de León. Relación y discursos del descubrimiento, población y pacificación del este Nuevo Reino de León: Temperamento y calidad de la tierra. Capítulo 7, en Historia de Nuevo León con noticias sobre Coahuila, Tamaulipas, Texas y Nuevo México, escrita en el siglo XVII por el Cap. Alonso de León, Juan Bautista Chapa y el Gral. Fernando Sánchez de Zamora. Biblioteca de Nuevo León: 1961.
Del Hoyo, E. Historia del Nuevo Reino de León (1577-1723). Fondo Editorial de Nuevo León: 2005.
Gonzalbo, P. Vestir al desnudo. Un acercamiento a la ética y la estética del vestido en el siglo XVI novohispano, en Herencia española. En la cultura material de las regiones de México. El Colegio de Michoacán: 1993.
Hugh, T. La España del siglo de oro. Otras tierras en el mundo no se habían descubierto mejores, en La Conquista de México. Editorial Patria: 1994.
Powell, P. La guerra chichimeca (1550-1600). Fondo de la cultura económica: 2022.
Riello, G. Breve historia de la moda. Desde la Edad Media hasta la actualidad. Editorial Gustavo Gili: 2016.
Schechner, R. Performance. Teorías y practicas interculturales. Universidad de Buenos Aires: 2000.
Web
Barjau, L. Obra anónima. En Bernardino de Sahagún, Historia general de las cosas de la Nueva España (códice Florentino), libro XII, siglo XVI. Biblioteca laurenciana, Italia., en El enigma del encuentro Cortés-Moctezuma. Relatos e historias en México. URL: https://relatosehistorias.mx/nuestras-historias/el-enigma-del-encuentro-cortes-moctezuma
[1] Giorgio Riello. Breve historia de la moda. Desde la Edad Media hasta la actualidad (Editorial Gustavo Gili: 2016), p. 7.
[2] Thomas Hugh. La España del siglo de oro. Otras tierras en el mundo no se habían descubierto mejores, en La Conquista de México (Editorial Patria, 1994), p. 120.
[3] Riello. Breve historia de la moda… p. 7.
[4] Phillip Powell. La guerra chichimeca (1550-1600) (Fondo de la Cultura Económica, 2022), p. 20.
[5] Powell. La guerra chichimeca… p. 9.
[6] Pilar Gonzalbo. Pilar Gonzalbo. Vestir al desnudo. Un acercamiento a la ética y la estética del vestido en el siglo XVI novohispano, en Herencia española. En la cultura material de las regiones de México (El Colegio de Michoacán, 1993), p. 335.
[7] Alonso de León. Relación y discursos del descubrimiento, población y pacificación del este Nuevo Reino de León: Temperamento y calidad de la tierra. Capítulo 7, en Historia de Nuevo León con noticias sobre Coahuila, Tamaulipas, Texas y Nuevo México, escrita en el siglo XVII por el Cap. Alonso de León, Juan Bautista Chapa y el Gral. Fernando Sánchez de Zamora (Biblioteca de Nuevo León, 1961), p. 19.
[8] De León. Relación y discursos del descubrimiento… p. 19.
[9] Eugenio del Hoyo. Consolidación del Nuevo Reino de León, en Historia del Nuevo Reino de León (Fondo Editorial de Nuevo León, 2005), p. 392.
[10] Archivo Municipal de Monterrey (AMM). Ciudad Metropolitana de Monterrey (segunda época). Protocolos: Tierras, arrendamientos. Vol. 1, exp. 1. 21 de abril de 1635.
[11] AMM. Protocolos… 1635
[12] Archivo Municipal de Monterrey (AMM). Ciudad Metropolitana de Monterrey (segunda época). Ramo civil: Ayuntamiento, permisos. Vol. 5, exp. 18. 17 de octubre de 1642.
[13] Richard Schechner. Performance. Teorías y prácticas interculturales (Universidad de Buenos Aires, 2000), p. 13.
[14] Schechner. Performance… p. 35
[15] Riello. Breve historia de la moda… p. 6
Nuevo León, México, a 16 de octubre de 2026.