¿Dioses en la Tierra? El sistema de creencias de la dinastía Kim

El presente trabajo aborda sobre el culto a la personalidad en Corea del Norte, donde el significado a el culto a la personalidad en general es un sistema de simbolismo, ritual y de arte creado de manera intencional con el único objetivo que se centra en la glorificación institucional de carácter casi religioso de un individuo en específico. Desde aproximadamente el siglo XX el culto a la personalidad se ha usado con mucha más frecuencia para referirse a los cultos de los líderes, donde resalta siempre las virtudes y hazañas de los líderes en cuestión.

Cuando el líder se vuelve símbolo: el culto a la personalidad en acción

Como se sabe, en el mundo hay diversos países donde hubo culto a la personalidad, entre ellos, Italia con Benito Mussolini, China con Mao Zedong, Alemania con Adolf Hitler, Rusia con Iósif Dzhugashvili “Iósif Stalin”, entre otros.

Aunque en la actualidad ese fenómeno político podría decirse que está extinto, no es así del todo, ya que sigue habiendo países en los cuáles hay culto a la personalidad, por ejemplo y nuevamente se hace mención de Rusia con Vladímir Putin, quien lleva gobernando Rusia desde 1999 y actualmente hay una fuerte propaganda para con él, donde se le muestra como alguien fuerte, audaz, un hombre protector de su patria, etc., se tiene también el caso de Turkmenistán con Sapamurat Niyazov, que gobernó dicho país entre 1986 a 2006, quien realizó diversas modificaciones a su país para que se hiciese mención o alusión a él mismo como a su familia.

 

Culto en Corea del Norte

Pero no hay alguno que tenga tanta intensidad o fuertemente arraigado a la sociedad como en el caso de Corea del Norte, donde en este país es un fenómeno altamente característico de esta nación, ya que tienen una imagen cuasi sagrada de sus líderes, los cuales han sido tres, Kim Il-sung, Kim Jong-il y Kim Jong-un.

Este fenómeno político y social es sin duda un tipo de culto que se basa en un líder político y como se mencionó anteriormente, está diseñado para hacer cumplir su poder, magnificar su ideología y legitimar el gobierno que se asocia a ellos y en el caso de Corea del Norte el culto a la personalidad es uno de los más extremos que hay en la actualidad. Se ha centrado en la figura de los líderes de la dinastía Kim, empezando con Kim Il-sung, quien es conocido como el padre fundador del país, su hijo Kim Jong-il y el hijo de éste, Kim Jong-un quién es el actual líder del país. De acuerdo con el autor Frank Dikötter en su obra: “Dictadores el culto a la personalidad en el siglo XX”, hace mención a que a ningún dictador o líder político le basta únicamente el miedo y la violencia para gobernar, sino que dichas estrategias suelen ser útiles e indispensables para alcanzar el poder y posterior a ello, mantenerlo por un largo tiempo pero que, sin embargo, ya no suelen ser eficaces a largo plazo.

 

Tres generaciones de culto: liderazgo y propaganda en Corea del Norte

Kim Il-sung

Kim Il-sung, conocido como el Gran Líder, es el padre y fundador de Corea del Norte, él ha sido venerado casi inmediatamente que asumió el poder en el país. Cabe señalar que a Kim Il-sung se le han atribuido algunos tipos de imágenes (como lo presenta Corea para con su población).

El término que se le da a Kim Il-sung de Suryong es debido a sus grandes habilidades de ser un gran líder, su personalidad y sus méritos revolucionarios. Es de importancia señalar que el Suryong es también dividido en 5 elementos, los cuales tiene que ser qué; 1. Siempre representarlo como la máxima figura; 2. ser descrito de forma positiva; 3.  Mostrarlo siempre a las masas; 4. Ser representado como un ser lleno de amor y con grandes emociones; 5. Si es representado, debe ser con hechos/sucesos históricos.

Otra imagen que va relacionada con la figura de Kim Il-sung es la de “General Militar” y esto debido a su determinante participación en la lucha contra los japoneses. A su vez también se le ve como un padre y esto porque se asocia a él como el padre de todo el pueblo norcoreano, básicamente, es como si fuese una deidad.

Kim Jong-il

Kim Jong-il llegó al poder tras la muerte de su padre en 1994, se declararon tres años de luto nacional y el día del cumpleaños de Kim Il-sung fue nombrado como fiesta nacional y la inauguración de un nuevo calendario, en el cual, el año de nacimiento de Kim Il-sung, sería el inicio del mismo.[1]

Es de importancia señalar que, tras el fallecimiento de su padre, Kim Jong-il nombró a su padre como presidente eterno y fue ratificado en su constitución. Aunque este nombramiento es meramente simbólico y rinde culto a su personalidad. La constitución pasó a llamarse “Constitución de Kim Il-sung”[2]

Así como su padre, Kim Jong-il es retratado como alguien bondadoso, como un ser humano con una excelente calidez humana, gentil, amoroso con su pueblo, es por ello que muchas de las representaciones son iguales o coinciden en gran manera con las de su padre. Se le atribuye también la escritura de muchas obras literarias y musicales.

Kim Jong-un

Con Kim Jong-un llegó al poder en 2011, debido al fallecimiento de su padre, así que relativamente lleva poco tiempo en el poder. Sin embargo, se le puede ver a él como una mezcla de los dos líderes anteriores, dado que se le como un revolucionario como su padre para contener el imperialismo de Estados Unidos y, sobre todo, enfocado mucho en el ámbito militar, dado que ha puesto mucha atención a ello, desarrollando armamento nuclear a su país.

En comparación con su abuelo, se dice que tiene un gran parecido físico cuando este última era joven y en sus primeros años como líder de Corea, sin embargo, donde se lleva más la comparativa, es que es más cercano a la gente, convive más con la sociedad norcoreana, demostrando más emociones en comparación con su padre Kim Jong-il.

Conclusiones.

Se puede apreciar que el culto a la personalidad en Corea del Norte básicamente ha servido para mantener la dinastía Kim en el poder, esto mediante la exaltación de sus líderes que con ello se refuerza la lealtad de la población y el control hacia la misma.

Este sorprendente fenómeno muestra el cómo la propaganda, educación  y adoctrinamiento desde pequeños, va moldeando la percepción de la sociedad para con sus líderes y cómo con esta percepción se les ve casi como deidades superiores, donde cualquier acción que para nosotros puede ser banal y pasar desapercibido como por ejemplo doblar un periódico donde venga el gobernador del estado o la presidente de México y que con este doblez se oculte o dañe la imagen del político, para ellos realizar esta acción es una total falta de respeto y puede llegar a recibir un castigo por ello.

Bibliografía

Dikötter, Frank. 2023. Dictadores. El culto a la personalidad en el siglo XX. Traducido por Joan Josep Musarra Roca. Barcelona: Acantilado.

Martín Verdugo, María. El Culto a los Kim. Estudio de caso sobre la creación del carisma en Corea del Norte. (Tesis de Licenciatura). Universidad Pontificia Comillas. 2018. https://repositorio.comillas.edu/xmlui/handle/11531/22269